Crítica: «Mi nombre es Harvey Milk» de Gus Van Sant
El cine, como todos sabemos, es una experiencia artística en la que el film propone y el espectador dispone. O sea, que nuestras experiencias, nuestras vidas, nuestros deseos, se ponen en circulación ante el material que visionamos, lo que se llama identificación, y de ahí nuestra valoración final, más allá de criterios relativamente objetivos que nuestro recuerdo cinéfilo almacena.