Crítica: «El Increíble Hulk» de Louis Leterrier
Mi admiración más absoluta por el «Hulk» de Ang Lee y la desconfianza que me provocaba la nueva orientación más comercial que Edward Norton, el auténtico cerebro de esta segunda película, había insuflado al proyecto, hicieron que mi actitud ante «El Increíble Hulk» tuviera la fisonomía de magistrado que busca pruebas delictivas para encerrar al presunto suplantador.
Los dúos míticos están de moda, lo demuestra el continuo flujo de nuevas películas que juntan a diversos nombres importantes para asegurar de alguna manera su éxito en taquilla o su aceptación entre la crítica. En este caso, el director Kevin McDonald («El Último Rey de Escocia», película con la que Forest Whitaker ganó un Oscar)