Por Juan Pablo Beas, hace 8 meses y 25 días

Crítica: «Los Mundos de Coraline» de Henry Selick

Y mira que los botones como ojos da yuyuEn la adorable forma de filmar «Los Mundos de Coraline» se aposenta un gusto artesano y manual que el visionario Ray Harryhausen había elevado a categoría artística de primer orden.

La técnica de la »stop-motion» consiste en algo tan delicado y, a la postre, tierno como realizar uno por uno los movimientos de los personajes-muñecos y fotografiarlos para, en su sucesión fotográmica, conseguir el milagro de la continuidad y la ilusión cinematográfica. Una técnica tan atrevida como antigua en su esencia ya que apela, ineludiblemente, a la propia naturaleza visceral de esta manifestación artística.

Tim Burton había obrado una joya de la orfebrería en «Pesadilla antes de Navidad», tenebroso cuento sobre la soledad y la insatisfacción, y su universo creativo lo inundó todo hasta el punto que su auténtico director,  el que figura en los créditos como tal, o sea, Henry Selick había permanecido tan sólo en la memoria cinéfila de los acérrimos reivindicadores de este film de culto.

Selick siguió dirigiendo y tonteando con la animación en «stop-motion» («James y el Melocotón Gigante») pero todavía no había vuelto a sumergirse íntegramente en este estilo, al contrario que Burton que retornó con éxito con la gótica y escatológica elegancia de «La Novia Cadáver».

Ha sido con «Los Mundos de Coraline», basada en una obra de Neil Gaiman, el film con el que Selick ha vuelto a empaparse del mundo de las muñequitos animados, aspecto que le ha permitido, además, reivindicar su parte de cielo en el prestigio de la  aventura protagonizada por Jack Skellington.

«Los Mundos de Coraline» es un film que vuelve a lucir un maravilloso aspecto visual y técnico, original y extravagante, que ilustra magníficamente sus curiosos personajes y mundos y que desarrolla una idea escalofriante sobre una niña que, insatisfecha con sus padres, adquiere otros idílicos en un nuevo mundo, lo que le obligará a plantearse dónde quiere permanecer.

Una diatriba nada complaciente que se debate entre la crítica a la sobreprotección infantil parapetada en un mundo ideal y la dejadez de muchos progenitores que anteponen el trabajo al cuidado de sus propios retoños.

La sombra de Tim Burton es alargada y planea sobre toda la obra, haciéndole un indirecto y flaco favor a su colega ya que mientras la ves te planteas continuamente que hubiera hecho el genial director si la hubiera dirigido él.

Seguramente, hubiera apostado más por la confusión de virtudes y defectos de ambos mundos y hubiera agrisado la conclusión, demasiado evidente en manos de Selick.

En definitiva, »Los Mundos de Coraline» funciona pero le han desactivado su parte más malsana y fantasmagórica, terrorífica e interrogatoria sobre todo en su tramo final.

En «Pesadilla antes de Navidad», Jack duda continuamente de dónde está, en qué mundo quiere estar y qué quiere hacer con su vida. A Coraline no le sucede tanto, sus conclusiones están demasiado claras, todo acaba siendo demasiado esquemático para que, y también es lógico, sea comprendido por todos.

La belleza de «Pesadilla antes de Navidad» está en la duda, en «Los Mundos de Coraline» es lo que más se echa de menos. Quizá la diferencia resida en que la primera está creada para adultos y la segunda tienda más a la platea infantil.

En todo caso, es una pena porque el film, disfrutándose mucho, podía habernos agitado más la neuronas. Al relato de Gaiman no le faltaba mala leche.

No hay comentarios

Sé el primero en escribir un comentario a esta entrada.

Escribir un comentario

Si quieres añadir tu comentario a esta entrada, simplemente rellena el siguiente formulario:





* Campos requeridos

Puedes usar estas etiquetas XHTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>.

No hay trackbacks

Para notificar de una mención en tu blog a esta entrada, habilita la notificación automática (Opciones > Discusión en WordPress) o especifica esta url de trackback: http://​1blogdecine.com/​2009/​06/​critica-los-mundos-de-coraline-de-henry-selick.html/​trackback